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Gente y cultura

GENTE Y CULTURA

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RELIGION

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MÚSICA, CANTOS Y DANZAS

HEIVA I TAHITI

LAS MUJERES DE TAHITI





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LOS HOMBRES-MUJERES DEL PACÍFICO

No te sorprendas si al coger un truck en Papeete una tarde de fin de semana ver montar una tahitiana excepcionalmente grande y atractiva. No se trata de una mujer sino de un mahu. Los mahus han ocupado siempre un lugar importante en la sociedad polinesia, como manifiestan los escritos de los exploradores europeos, y son perfectamente aceptados. Su presencia está unida a una costumbre familiar todavía extendida: en numerosas familias, el hijo mayor es educado como una chica y adquiere sus actitudes. Los mahu son muy apreciados en la hostelería por la fineza y la calidad de su servicio.

LOS HOMBRES-MUJERES DEL PACIFICO (M. Vargas Llosa)


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Los Polinesios son muy buena gente. Tienen un sentido de la hospitalidad muy acusado, que hará muy agradable tu estancia en las islas. Al llegar, te ofrecerán un tiaré, una hermosa y olorosa flor blanca, de seis o más pétalos, emblema de Polinesia, y en todas las islas te recibirán con una corona de flores. Cuando te vayas, te despedirán con un collar de conchas.

Los polinesios son de raza oriental (como chinos, malayos y japoneses), aunque con caracteres atenuados. Son gente de cuerpo robusto, piel algo oscura, pelo negro, con cierta tendencia a la obesidad. Tienen tendencia a facciones hermosas, cuerpo bien formado, y, en los hombres, musculoso. Las mujeres tienden a ser muy hermosas. Suelen llevar el pelo negro liso o ligeramente ondulado, largo, por debajo de la cintura, y perfumado con monoï. Si te enamoras de una, estás perdido.

Ambos sexos cuidan mucho su forma física: son gente muy limpia, se bañan varias veces, y cuidan su cuerpo con monoï: aceite de coco macerado con la flor de tiaré, uno de los mejores productos de belleza que se conocen.

Tahiti y sus islas es el país de las flores. El emblema de Tahiti es el Tiaré, la pequeña, hermosa y olorosa flor color blanco nieve de la Gardenia taitensis. La gente suele llevarla sobre la oreja, y las mujeres realzan su extrema belleza con una corona de flores en el pelo. Al llegar, recibirás un collar de flores. Pero en Tahiti hay muchas otras flores: la gran flor roja del Hibiscus, que muchas mujeres llevan en la oreja, la olorosa flor del frangipani,... Las flores se usan mucho también en la decoración.

La vestimenta de los polinesios raya en lo informal: camisetas y shorts, y suelen ir descalzos. En las mujeres es muy frecuente el vestido tahitiano, con multitud de formas y colores, muy utilizado en todas ocasiones, sobre todo para bailar, como uniforme de trabajo, etc. Prenda también típica de la zona es el pareo, pieza de tela unisexual, de 1'80 x 90 cm., que la gente viste de muchas maneras; la mayoría proceden de Asia, pero cada vez hay más pareos tahitianos pintados a mano con preciosos motivos; las chicas suelen bailar la aparima con una corona de flores y un pareo atado a la cintura, descalzas.

La homosexualidad se vive de forma natural en Tahiti. Una parte importante de la sociedad tahitiana son los mahus (ver recuadro): un varon que está educado, se viste y se comporta como una mujer.

La gastronomía de las islas es rica y variada. A destacar la gran variedad de frutas. Otro plato típico es el pescado crudo, gusto que los polinesios comparten con chinos y japoneses.

La principal celebración gastronómica de Tahiti se conoce con el nombre de Tama'ara'a. El Tama'ara'a se cocina en un horno excavado en el suelo, el Ahimaa, con piedras ardientes, y su principal ingrediente suele ser un cerdo lechal, acompañado de pescado, frutas y verduras, todo cubierto en hojas de bananero. Otro ingrediente típico y que no falta en ningún plato es la leche de coco.

Hoy en día la religión predominante en Tahiti es el protestantismo, pero también hay católicos, mormones,... Algunas personas todavía adoran a los tikis.

Antaño asociado a la antigua religión, estaba el tatuaje -de la palabra tahitiana tatau-; su arte casi llegó a desaparecer, pero hoy día el tatuaje ha renacido con fuerza en Tahiti, y hay experimentados tatuadores en todas las islas. Antiguamente se tatuaba mediante dientes de tiburón, hoy en día hay máquinas de tatuar, pero también se tatua de la manera tradicional. Puedes llevar, como sir Joseph Banks, un trozo de arte tahitiano en tu piel. Duele, pero merece la pena.

La música, el canto y la danza están íntimamente ligados a la cultura polinesia, uno de sus pilares más vivos y representativos. Los antiguos navegantes ya se percataron del carácter tremendamente erótico de las danzas tahitianas. Gracias a dios, tras un intento de anulación de los misioneros, el canto y la danza tahitiana ha vuelto a aparecer con fuerza. A destacar que niños y niñas maohies aprenden a bailar desde su más tierna infancia. Entre las danzas actuales, destacan la otea, una danza guerrera, la aparima, preciosa danza mimada en la cual las manos juegan un gran papel, el hivinau, y la paoa. Las danzas de las islas Marquesas difieren de las danzas de Tahiti y sus islas: a destacar la danza del cerdo.

Los instrumentos originales comprenden los toere, y otros tambores, la flauta nasal o vivo y el pu, especie de concha marina; las aparimas se acompañan de ukeleles, procedentes de hawaii, y guitarras. Para bailar, ambos sexos suelen vestir el more, la falda de fibras de purau, las chicas además con una especie de sujetador negro hecho de dos mitades de coco, y tocados de plumas más complicados; ellas suelen bailar las aparimas con un pareo y una corona de flores en el pelo y/o cuello. Y siempre descalzos.

La mayor celebración anual de las islas se conoce como Heiva i Tahiti (conocido hasta 1984 como Tiurai), que se desarrolla en ese mes de julio en el que todo el país está en fiesta. Desde el 29 de junio al 14 de julio, hay artesanía, deportes (sobre todo regatas, a las que los polinesios son muy aficionados), diversas representaciones históricas, y los cantos y danzas del Heiva i Tahiti: la mayor demostración de vida, alegría, luz y color que existe; un espectáculo increíble, un canto del pueblo polinesio, que no se puede describir: hay que verlo en vivo.


Tiare (Gardenia taitensis)
una preciosa y olorosa flor blanca, emblema de Tahiti y Polinesia francesa.


Las mujeres polinesias
son extremadamente hermosas


Heiva i Tahiti
es la mayor celebración anual de las islas: artesanía, deportes, representaciones históricas, y cantos y danzas

 

EL SEXO Y EL MITO DE LA MUJER TAHITIANA

Desde los tiempos de los primeros exploradores, las mujeres tahitianas han adquirido un mito sexual en parte falso.

Al llegar los europeos, este pueblo desconocía los metales y la propiedad privada. Las mujeres servían a la vez como objeto de apaciguamiento ante las armas, y de canje por los metales de los barcos. Por otro lado, para el carácter polinesio, el sexo y la desnudez no son nada extraño para ellos: un acto natural como cualquier otro.

MATARI'I I NIA

Los polinesios son un pueblo que aún vive en armonía con la naturaleza. El comienzo del período de abundancia (MATARI'I) (que coincide con la estación húmeda) está marcado por la ascensión de las pléyades en el cielo (MATARII'I I NIA) a mediados del mes de noviembre.